El arroyo Newtown

lunes, 29 de noviembre de 2010 12 comentarios



...Siguieron andando, deteniéndose de vez en cuando para aspirar profundamente el olor del arroyo Newtown, cuyo angosto y tortuoso curso fluía unas manzanas por Grand Street.

-¡Caramba! ¡Cómo huele!-dijo el muchachote.

-Sí que huele-respondió Neeley con satisfacción.

-Apuesto a que es el olor más feo del mundo-se jactó un tercero.

-Sí-afirmó otro de ellos.

Y Francie asintió a su vez.

Se enorgullecía de ese olor. Para ella era el indicio de que cerca había un riachuelo que, aunque sucio, iba a un río que a su vez desembocaba en el mar. Ese olor nauseabundo le traía a la mente vapores que zarpaban hacia remotos mares y extrañas aventuras. Por eso le agradaba ese olor.


Un árbol crece en Brooklyn, Betty Smith




Porque cada olor tiene miles de significados.



Besos!!

12 comentarios:

  • Anita Patata Frita dijo...

    Madre mía en los alrrededores de Villarrobledo siempre o casi siempre al caer la tarde en vernao hay un olor a "vinazas" asqueroso pero cuando vas camino de casa tras tiempo y pasas por ahí dices mmm huela a mierda, ya estamos en casa! es como amor odio... :)

  • elenisima dijo...

    Cuántas interpretaciones tiene esta vida, y por cuántos medios...

    Qué bonito el post de hoy Maia, te traslada a momentos mágicos y evocadores!!!

    Besos preciosa,
    elroperoabierto

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