Oliendo libros

lunes, 21 de marzo de 2011 18 comentarios
"Olor a libro viejo" o "olor a libro recién comprado", son dos de los olores que más se mencionan cuando a la gente le preguntas por sus olores favoritos. 

Yo también me decanto por ellos, por todo lo que me transmite ese olor a papel. Aunque mis libros también suelen oler a otras cosas. Un día una amiga a la que le había dejado un libro me vino preguntando "¿Perfumas los libros? Es que el libro que me has dejado huele a ti". Yo me empecé a reír, no pensaba que se notaría tanto, y le respondí "No perfumo los libros, perfumo los marcapáginas, jeje".

A veces suelo aprovechar algún secante de un perfume nuevo que he probado, pero otras veces los perfumo a conciencia con algún olor que realmente me apetece. Por ejemplo, el verano pasado devoré Jane Eyre en apenas dos semanas y para mí siempre olerá a Premier Figuer Extreme de L'Artisan Parfumeur




Pero a parte de contaros este secreto, hoy quería traeros el que creo que es mi parte favorita de cualquier libro que he leído. No sé cuantas veces la he releído y este fin de semana me la he encontrado varias veces como por arte de magia y me he acordado de cuanto lo disfruto. Allá va:


        Los números primos sólo son exactamente divisibles por 1 y por sí mismos. Ocupan su sitio en la infinita serie de los números naturales y están, como todos los demás, emparedados entre otros dos números, aunque ellos más separados entre sí. Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantaban a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error, como perlas ensartadas en un collar, y otras veces que también ellos querrían ser como los demás, números normales y corrientes, y que por alguna razón no podían. Esto último lo pensaba sobre todo por la noche, en ese estado previo al sueño en que la mente produce mil imágenes caóticas y es demasiado débil para engañarse a sí misma. 

       En primer curso de la universidad había estudiado ciertos números primos más especiales que el resto, y a los que los matemáticos llaman primos gemelos: son parejas de primos sucesivos, o mejor, casi sucesivos, ya que entre ellos siempre hay un número par que les impide ir realmente unidos, como el 11 y el 13, el 17 y el 19, el 41 y e1 43. Si se tiene paciencia y se sigue contando, se descubre que dichas parejas aparecen cada vez con menos frecuencia. Lo que encontramos son números primos aislados, como perdidos en ese espacio silencioso y rítmico hecho de cifras, y uno tiene la angustiosa sensación de que las parejas halladas anteriormente no son sino hechos fortuitos, y que el verdadero destino de los números primos es quedarse solos. Pero cuando, ya cansados de contar, nos disponemos a dejarlo, topamos de pronto con otros dos gemelos estrechamente unidos. Es convencimiento general entre los matemáticos que, por muy atrás que quede la última pareja, siempre acabará apareciendo otra, aunque hasta ese momento nadie pueda predecir dónde. 

       Mattia pensaba que él y Alice eran eso, dos primos gemelos solos y perdidos, próximos pero nunca juntos. A ella no se lo había dicho. Cuando se imaginaba confiándole cosas así, la fina capa de sudor que cubría sus manos se evaporaba y durante los siguientes diez minutos era incapaz de tocar nada.





La Soledad de los Números Primos, Paolo Giordano






El otro día, en clase de matemáticas la profesora empezó a hablar de los números primos y me puse melancólica. No puedo evitar mirarlos de distinta manera.




Besos!! 



18 comentarios:

  • Sarai dijo...

    Hola wapa!!

    Los libros tienen un olor especial si... Que tal Jane Eyre? En el libro que acabo de terminar lo mencionan mucho y me ha entrado el gusanillo...

    Nunca he sido yo de matemáticas! jeje

    Un besote guapa!!

  • Eva Leroca dijo...

    Yo también perfumo a veces los marcapáginas (etiquetas de ropa para ser más exactas) ;P!! No lo hago siempre, pero sí cuando un libro me gusta especialmente, o me trasmite algo más profundo; es como potenciar su recuerdo, su efecto ;)

    ¿Crees que el 'olor a libro nuevo' realmente existe? ¿Cambiará con el tiempo? Al fin y al cabo no hay dos bibliotecas que huelan igual y sin embargo, casí todas las grandes librerías sí =)

    ((Te leo siempre, ya lo sabes, aunque mi escasez de tiempo hace que comente de uvas a peras))

    B7S, Eva

  • bubbles on my planet dijo...

    me ha gustado leer el extracto de los números primos, yo que soy negada para las mates, nunca me paré a pensar en ello ;)
    me parece genial perfumar los marca-páginas, una idea que voy a aplicar desde ya, gracias a ti :))
    Feliz semana :) bss

  • A TRENDY LIFE dijo...

    Qué bonito lo que has escrito y dependiendo de dónde leas un libro huele a mar, o a chimenea, o a un dulce que se coma en esos momentos, no te pasa?
    Un besito guapa!

  • MANOLI dijo...

    SIEMPRE QUE VEO ESE LIBRO,ME ENTRAN UNA GRAN CURIOSIDA..ES UNA HISTORIA DE AMOR?^ES QUE YO SOY MUY DE LETRAS,JEJE,PRECIOSO EL POST,Y OTRA BUENA IDEA LA DE PERFUMAR LOS LIBROS...BSS

  • Méli Mélo dijo...

    Oye, es una buena idea perfumar los puntos de libro; aunque algunos libros tienen un olor especial, a nuevo, pero con gusto.

    El fragmento que has puesto del libro de La soledad de los números primos lo tengo también marcado;) es un libro que me encantó y se lee super rápido, porque la historia engancha.

    bss

  • Marta dijo...

    Un texto precioso, Maia! No he leído este libro, pero sí lo conocía de oídas. El pasaje me ha gustado mucho, así que a ver si lo consigo y lo leo!

    Besos!

  • MY WELLNESS LAB dijo...

    Hola guapa! Me encantan los libros y los buenos olores así que me ha gustado mucho este post. No había pensado nunca en perfumar los marcalibros. Me apunto la idea!

    Mil besos,

    Laura
    MY WELLNESS LAB
    www.mywellnesslab.blogspot.com

  • Rbk* Lbd dijo...

    Yo siempre meto un papelito secante con perfume dentro de los libros, el aroma se impregna y da gusto olerlos. Ves?, ahora ya quiero leer el libro, añadido a mi lista!!. Besito
    Lbd*

  • Lynn dijo...

    Me encantó "La oledad de los números primos". La historia de Alice y Mattia es realmente conmovedora. Buen truco el de perfumar los libros, está muy bien lo de asociar un olor a una historia.

    Bss.
    http://melancora.blogspot.com

  • lils dijo...

    Maia,... no me lo puedo creer!!! Es el libro que mas me ha conmovido de los últimos que he leido. Me he emocionado al releer el trozo que has escrito!!! Es precioso...Yo lo asocio a " Nohiba" de E. Coudray que por aquel entonces era el perfume que usaba... y que mañana me voy a volver a poner!!!!

    Un beso

  • Cristina dijo...

    Me gustó muchisimo ese libro y ¡¡hago colección de marcapaginas(me traigo uno de cada pais que visito)y nunca (a pesar de lo que me gustan los olores)se me había ocurrido perfumarlos.¡¡¡Qué buenisima ideaaaa!!
    ¡¡Gracias!!

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