Con el tiempo cambiado

jueves, 21 de julio de 2011 10 comentarios
Este año el tiempo está raro-raro-raro. En mayo parecía verano y ahora en julio parece otoño. Cualquiera que viva cerca de mí sabe que no estoy exagerando. Durante todo el mes los días están siendo de lo más grises.




Cuando me despierto echo de menos abrir un ojo y ver rayos de sol entrar por la ventana, es lo mejor de todo el verano. Se te dibuja una sonrisa en la cara y el levantar suele ser mucho más llevadero. Pero a partir de ahí reconozco que tampoco me hace falta tanto tanto.

Me gusta estar al sol pero cuando no tengo mucha gente alrededor ni hace mucho calor, cosa casi imposible una tarde normal de verano en una playa corriente, por lo que me suele dar mucha pereza ir. Yo ya estoy en una edad en que a la playa no voy a jugar sino a relajarme, y ese propósito lo cumplo mejor si me quedo en casa.

Luego está lo radioactivo que está el sol últimamente. Como no andes con una protección total, en 10 minutos ya te has quemado, para que luego digan que el agujero de la capa de ozono es una tontería. Por eso tampoco me animo a ponerme demasiado bajo él, los minutillos necesarios para adquirir la vitamina D necesaria y poco más, que luego la piel enseguida empieza a envejecer prematuramente y no compensa.




Por todo esto que os he contado, el tiempo de estos días se puede decir que tampoco me molesta tanto. Sobre todo porque es la mejor excusa para disfrutar de mi mejor plan: sofá+manta+peli. Sin ningún tipo de cargo de conciencia.

Y después de pasarme todo el invierno anterior sin apenas tocar mis perfumes invernales, estos días los estoy usando a tope! Ni falta comentar que mi época monógama pasó a la historia, ya decía yo que aquello no era sano y no podía durar mucho.

Todas las mañanas estoy igual, no sé qué ponerme. O salgo de casa demasiado abrigada o demasiado fresca y al final me paso el día destemplada. En esos momentos me encanta perfumarme con Five o'clock au gingembre de Serge Lutens, mi perfume otoñal por excelencia.




Five o'clock ou gingembre huele a jengibre (of course), pero no es un jengibre ácido como en muchos perfumes frescos. Este jengibre es dulce, el mismo de las pastas o galletas que acompañan al té a las cinco el punto. También está presente el (otro of course) y la miel que lo dulcifica todo. Canela, cacao, pimienta negra, pachuli... ¿no os parece una mezcla deliciosa?

Pulverizas y de repente te encuentras en una novela de Rosamunde Pilcher. Con un jersey de cachemir y una taza de porcelana en la mano, oyendo como llueve fuera y disfrutando del calor de la chimenea.




Un verano algo atípico pero igual de encantador.

¡Bienvenidos al norte!


Besos!!

10 comentarios:

  • Mandalas, Espacio Abierto dijo...

    Hola Maia

    Te entiendo perfectamente. Miro por la ventana y no se qué ropa ponerme. Incluso he estado a punto de ponerme una parka de invierno, pero me daba apuro.

    Eso si, el paraguas no falta en el bolso, no sea que llueva cuando menos lo esperas aunque veas el sol en el cielo. Eso me ha pasado hoy ;).

    No conozco el perfuma del que hablas. A ver si me animo a probarlo. Me parece que puede gustarme.

    Ánimo que han dicho que para el martes viene el buen tiempo :D.

    Besotes.

  • Inma dijo...

    Las tardes eternas grises han sido siempre mi devocion. Ver caer nuestro xirimiri como una cortina que todo lo envuelve desde la ventana, su baile acompasado con el viento del norte, la ausencia suspendida...en esos dias mi mejor plan era calzarme unas buenas botas , el anorak y pasear por la cuidad desnuda, placida ... volver a casa con los pies frios y la mirada encendida para reconfortarme bajo la manta mientras miraba la vida pasar... todavia lo hago aunque mis peques me retienen como anclas en un puerto en el refugio de nuestro hogar , pero hace 15 dias me escape un domingo tonto y lluvioso y volvi a encontrarme en la orilla de aquella marea abandonada .... echo de menos el verano en verano pero estos dias estan llenos de magia. Solo hay q saber mirar .

  • Marina dijo...

    Yo también te entiendo!!

    Llevo un par de días con un resfriado curioso y esque no cejo en mi empeño de llevar vestidos y faldas a todas horas, aunque esté tiritando...para mí sigue siendo Julio... Un Julio muy típico del norte pero un Julio ... :D

    http://caminodelapreparacion.blogspot.com/

  • MyWay dijo...

    la verdad que el verano es un poco raro, pero no bueno nunca pierdo la esperanza de que alguna mañana salga un sol radiante.

    Besines!!!

  • Irene dijo...

    Bueno, en Galicia es algo normal, te puede salir un verano azul-azul, con unos calores de justicia o este tipo de veranos en los que hace frío, llueve y todo es gris. Aún no he ido ni un sólo día a la playa, ni para darme un bañito en el mar, lo del sol me da más igual... Y con respecto al perfume, estuve tentadísima a comprármelo durante un verano de canícula y no acababa de verme del todo, pero tienes razón, no es un jengibre veraniego, sino más otoñal. Interesante...

  • Anónimo dijo...

    Kaixo!!

    Nik ere okerren daramatena da jeikitzean eguzkirik ez egotea. Beste animo batekin esnatu ta jeikitzen naiz. Gainera gure udara beti motza izan da eta argitasun berezi hori eskertzen det, iluna gainontzeko urte guztian degu eta gure euria ere, gure txokoak hain politak egiten dituena. Hala ere, ados nago zurekin, ikusten jakin behar da gauza sinpleekin gozatzeko (liburu batekin ere beti)

    Muxu,

    Irune

  • Sarai dijo...

    Hola wapa!!!

    Que razón tienes con eso del verano... esto es una pena! jeje pero hay que disfrutar de lo que sea!

    Que buena pinta tiene ese perfume! Me ha entrado hambre y todo! jeje

    Un besote guapa!!!

  • Evas dijo...

    Hola :))

    Ayer entré en Sephora y lo probé. Me encantó, me encanta el gengibre. Hasta que pasó un ratito y me empezó a oler a iglesia :( Qué disgusto :(((((

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