Le Parfum de Therese

miércoles, 23 de noviembre de 2011 12 comentarios

Esta semana, he tenido el placer de ver publicado otro artículo mío en ArterEgo. Si la anterior fue una presentación de lo que son los perfumes nicho y cual fue el primer perfume nicho que olí (aquí), esta vez la protagonista no podía ser otra.

La Therese de Edmond. Y la mía.

Hay muchos perfumes que están inspirados en preciosas historias de amor, pero muy pocos son puras declaraciones.

Empecemos por el contexto.
Si a un aficionado a los perfumes le preguntas cual es la mejor casa de perfumes que conoce, seguramente responderá Editions de Parfums Frederic Malle sin ninguna duda. Yo al menos lo hago. Si no lo hace es que aún no los ha olido. Las razones son claras: sus perfumes son perfectos. Los mejores perfumistas trabajan para el Sr. Malle con toda libertad de creatividad, tiempo y presupuesto. Además Malle les cede todo el protagonismo, en cada frasco el nombre del creador comparte protagonismo con el de la fragancia. Por supuesto los resultados saltan a la vista, o al olfato mejor dicho. Olores reales, auténticos, potentes… Las flores huelen carnales, las maderas están bajo la lluvia y hasta hay una rosa que parece carmín.  No existen los titubeos, ni las medias tintas. O consiguen que arrugues la nariz o que caigas rendido a sus pies.
Pero aparte de los olores, es toda la atmósfera que los rodea. Los pocos puntos de venta, la escasez de muestras en circulación, las historias… incluso sus papeles secantes tienen magia. Un papel de esos fue el que me atrapó e hizo que hace unos años apenas saliera de casa en un mes para poder comprar un simple frasco de 50ml.
Mi parte racional quiere creer que fueron las notas de mandarina, ciruela, rosa, vetiver o cuero las que consiguieron atraparme, pero mi yo Austeniano es consciente de que hubo algo más.
Edmond Roudnitska fue uno de los grandes perfumistas del siglo pasado. Creador de las mejores fragancias de la casa Dior, también le hizo un perfume propio a su mujer Therese en la década de los sesenta. Si bien los de Dior fueron reconocidos en todo el mundo, la fórmula del perfume de Therese la guardó en el más absoluto secreto. No fueron pocos los perfumistas que se interesaron por ella, conocían a Therese y anhelaban saber la incógnita de su olor. Era original, diferente a lo que se conocía hasta entonces, totalmente innovador. Pero Roudnitska no abrió la boca y sus colegas se conformaron con apodar “ciruela” a la secreta esencia.
Tuvo que aparecer Frederic Malle en escena, cuarenta años más tarde, con su filosofía de tratar cada fragancia como las obras de arte que eran, para que el secreto saliera a la luz. Fue algo antes del 2000, con Roudnitska ya muerto, cuando Malle se puso en contacto con Therese y su hijo Michel, también perfumista y autor del Noir Epices para la misma casa. Estos accedieron al lanzamiento de la fragancia y junto con la llegada del nuevo milenio salió al mercado “Le Parfum de Therese”. La incógnita fue desvelada:
Notas de salida: Mandarina, pimienta y melón.
Notas de corazón: Jazmín, violeta, rosa y ciruela.
Notas de fondo: Cedro, cuero y vetiver.

El mítico olor, el de Therese, también lo sentí propio desde el primer momento que lo olí. Se me dibuja una sonrisa cada vez que recuerdo aquel momento y aquel papel secante de la casa Malle, que durante un mes, fue el marcapáginas de mis libros y el que me acercaba a la nariz cada noche antes de cerrar los ojos.
¡Besos!

P.D.: Y si quieres más...
...de cuando hablé sobre Editions de Parfums Frederic Malle.
...de cuando me pregunté ¿Lo nicho está muerto?

12 comentarios:

  • Clochet dijo...

    ¡¡Aiii Maia pero cuánto se aprende contigo y qué bien cuentas las cosas!! Tanta información...yo voy poco a poco que esto es todo un mundo, hoy me he quedado con lo del corazón de ciruela ¡¡Ahora yo también quiero oler a Therese!!Y tengo curiosidad por la nota de fondo de cuero...¿a qué olerá? ¿voy a tener que esperar a París para olerlo?
    Musu bat,
    Clochet.

  • fresona dijo...

    Es como el amor. Se puede explicar como hormonas, líquidos que suben y bajan por nuestro cuerpo. O lo puedes sentir y hacer que sea una experiencia maravillosa.
    Bicos

  • Anónimo dijo...

    Kaixo!

    Oso artikulo polita idatzi dezu. Polita eta ona.

    Pozten naiz holako lekutan zure artikuluak ikustea.

    Muxu,

    Irune

  • Romalo dijo...

    Que pasada de artículo, Maia! que ignorante soy en esto de los perfumes!
    Me ha encantado, y me han entrado unas ganas tremendas de oler los perfumes de ésta casa.
    Un besito!

  • lils dijo...

    Precioso artículo!!! Precioso de verdad!! Sin embargo, a mí, ningún perfume de Frederic Malle me llego a cautivar. Y mira que los olí durante horas... y días...Tal vez son demasiado "duros" para mí...

    Besos!

  • Mandalas, Espacio Abierto dijo...

    Hola Maia

    Vengo de leer tu artículo. Enhorabuena, es precioso. Me ha encantado.

    Un día que entré en la perfumería Urbieta, me lo dieron a oler. Y la pena es que no recuerdo cómo olía. Me acuerdo de unos que tenían olor a naranja y que eran maravillosos.

    Gracias a ti, he encontrado la excusa perfecta para volver a Urbieta y volver a olerlo.

    Besotes.

  • Ana, HendayeStyle dijo...

    Maia, flipo con como escribes. Me encanta como describes las cosas ¿te has planteado escribir algo más que artículos????

    "MI VIDA EN OLORES, By Maialen Matxol" (no me acuerdo bien de tu apellido...) y haces una especie de novela de la que podamos aprender como huele cada cosa :-)

    Besotes y pénsatelo, siempre puedo ser tu manager (más que nada porque la idea ha sido mía, jajajaja)

  • Lynn dijo...

    Muy bueno el artículo! Es increíble la historia que hay detrás de cada perfume, ésta de Therese me ha emocionado.

    Bss.
    http://melancora.blogspot.com

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