La cápsula del tiempo

domingo, 18 de marzo de 2012 32 comentarios
Con el cambio de estación toca reorganizar el armario y el tocador. Quedaron atrás los tiempos en los que cambiaba radicalmente de olores con la llegada del calor, ahora soy de perfumes más neutros, pero sí que tengo algunos que son totalmente invernales. Fragancias que por su marcado carácter especiado u oriental llegan a ser demasiado en los días soleados que están por llegar. Y para qué engañarnos, porque el cuerpo está más que nunca con ganas de aire fresco y alegría.

Aunque muchos de vosotros me soléis contar que lleváis media vida con el mismo perfume, mis olores suelen ser mucho más pasajeros. De los habitantes actuales del tocador, el más antiguo lleva apenas algo más de tres años. A veces me gustaría que fueran siempre los mismos, pero al fin y al cabo también es bonito verlos evolucionar a mi mismo ritmo.




Estos días cuando he sido más consciente de que ha llegado el momento de esconder algunos frascos hasta el otoño que viene, me he dado cuenta  lo arrinconado que he tenido a uno de ellos todo este invierno. Me lo puse un poco allá por octubre, pero desde entonces nada. El cuerpo no me lo ha pedido ni una sola vez. Al darme cuenta de ello, le quité el tapón y lo olí, al momento entendí por qué se ha vuelto invisible. Ya no es yo. Ya no lo siento mío, pasó su época.

En cuanto lo olí me entró una cierta nostalgia. Me acordé de tiempos pasados. De un viernes de septiembre lluvioso, cuando quedé con mis amigas para tomar un café por el Kursaal y perfumarme con él me hizo sentir completa.

El otro día me pasó lo mismo cuando el una perfumería me encontré con un frasco que hace años fue mío. Hice el mismo ritual, olí el tapón y allí me vi, yo misma, algunos cuantos años más joven, con casi la misma gente que ahora pero todos diferentes. Me vi con ropa que hace tiempo que no me pongo, con un corte de pelo que quedó atrás y hasta con esos amagos de ahumarme los ojos que hacía.




Al final he pensado, que tampoco me importa tanto no tener olores que vayan conmigo durante toda la vida, porque esos olores que voy dejando atrás, se van convirtiendo en pequeñas cápsulas del tiempo, enterradas en algún lugar de mi memoria y que vuelven a ver la luz cada vez que se acercan a mi nariz.

Vuelvo a acordarme de días lluviosos, de risas tontas, de pañuelos perdidos, de cenas cocinadas, de brisas marinas, de atardeceres pasados y amaneceres vividos, de lugares que no volví y de hasta quien me alababa el perfume. Todo eso en un frasco que por suerte o por desgracia, ya no tiene sitio en mi tocador.


Besos!!

32 comentarios:

  • Neurotic Marianita dijo...

    Yo me encuentro dividida entre las ganas de ser recordada por un aroma inseparable, o evolucionar tal como tú dices. Vaya lío. Por lo pronto, ya empiezo a usar perfumes más frescos, ad hoc con la primavera.

  • Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

    Hola, Maia

    También me pasa lo mismo. El perfume que me encanta durante dos meses, al tercero no soy capaz de ponérmelo porque ya no me dice nada. Antes podía estar años con el mismo aroma, pero ahora desaparecen o evolucionan con nosotras.

    Besotes.

  • M. Cinta Ferrera dijo...

    Te entiendo erfectamente. Creo que conforme evolucionamos nosotras tamién evolucionan nuestros gustos, la ropa, y los perfumes. Hay perfumes que usaba de jovencita que ya no me los vlvería a poner y que cuando los huelo me recuerdan a tiempos pasados..

    Y de tiempos pasados entienden mis perfumes. Hace más de 35 años (con 10 años) guardé un frasco casi vacio de L'Air du Temps, de Nina Ricci. De vez en cuando lo volvía a oler, me recordaba a ella y eso me reconfortaba. Auqnue el frasco se perdió, todavía hoy de vez en cuando cuando estoy en una perfumeria no puedo evitar olerlo... y acordarme de tiempos muy, muy felices

  • Anónimo dijo...

    Hola Maia!!!!

    Cada vez me gusta más leer las cosas que escribes, tienen una mágia especial, siento que de alguna manera a mí también me han pasado algunas cosas de las que dices, pero tú me las recuerdas y me digo: es verdad que razón tiene y al leerte me vienen a la mente recuerdos maravillosos que habia dejado no sé donde. El blog es como un aroma que me recuerda cosas que no debería de olvidar nunca. Gracias a El tocador de Dorothy por ser mi fragancia, la de invierno, la de verano, la de los días de lluvia, la de los días de calor...Gracias por tener tiempo para nosotras.

    A mí también me vuelve loca Él. Me gustó mucho esa entrada.

    Muchos besos.

    Inma.

  • Frank dijo...

    ¡Hola Maia!

    ¡Qué buena tu entrada! Me gusta el estilo literario que demuestras. Se nota que eres gran lectora.

    A mi también me pasa lo mismo. Acabo de guardar en una caja de zapatos todos aquellos aromas que ya no voy a usar. Son demasiado intensos para el tiempo que se avecina. Y otros, es que no los he vuelto a usar. Me encantan, pero... son de otra época, de un pasado que ya no me pertenece porque quedó demasiado atrás. Pero me gusta olerlos a ratos, disfrutar de la memoria, el recuerdo, revivir las sensaciones y emociones que ya no están. Eso es vida.

    Un beso.

    Frank
    alalavandepourhomme.blogspot.com

  • la emperatriz de lavapiés dijo...

    ¡Mucho mejor! todos evolucionamos. Cuando te cortas el pelo, no lo haces igual; cuando reemplazas unos zapatos, buscas otro modelo; cuando te enganchas a una serie, a un actor o a un género literario... todos esos pequeños cambios conforman una manera de ser que evoluciona. Esta entrada me ha gustado especialmente, me gustaría que la leyera alguien que conozco desde que tenía 6 años y siempre me dice que sigo exactamente igual. muchos besos, guapa.

  • I LOVE MELITA dijo...

    mai!!!! ayer tuvimos quedada blogger y varias comentaron que tenían muchas ganas de encontrar ese perfume especial, de tu mano. q famosa eres!! asi que a cuenta de una cosa y otra, vamos a hacer en un futuro (en un tiempito) quedada por donosti, ya te contaré, como y cuando para que me puedas pasarnos el dossier. de todas maneras vamos a hacer quedada el 1 de abril en laredo, y luego otra en bilbao, por si te animas a venir. sino pues ya veremos cuando tu puedes claro, para ir a tu ciudad :-) yo solo he estado dos veces... asi que para mi sería un Planazo!! si puedes mandame tu email y asi nos escribimos por ese medio. muuuuuua

  • Maia dijo...

    Los míos duran algo más en el tocador, aunque es verdad que siempre intercalándolos con otros. De los que están ahora, solo con dos he repetido frasco.

    Besos!!

  • Maia dijo...

    Muchísimas gracias Inma!

    Con comentarios así vas a conseguir sacarme los colores. Espero seguir escribiendo todo eso de lo que tanto disfrutas.


    Un beso

  • Maia dijo...

    Eso es secreto de estado, jeje. Si investigas un poco por el blog ya irás encontrando pistas... pero mis olores suelen ser mis mayores secretos ;)

    Un beso!

  • Maia dijo...

    Año tras año me doy cuenta de que cada vez tengo menos perfumes invernales, me estoy ablandando en esto de los olores, jeje.

    A mí se me suelen antojar a mitad de verano. De repente los echo de menos y necesito olerlos. Luego suelo estar deseando de que refresque un poco para volver a ponérmelos.


    Besos!!

  • Maia dijo...

    Yo misma tampoco creía que había cambiado tanto, pero de pronto me vi a mí misma hace unos seis años y... puff! jajaja. Eso sí, siempre para mejor ;)


    Besos!!

  • Maia dijo...

    Yo también pensaba que no había cambiado pero luego me vi a mi misma hace unos seis años y... puf!! Eso sí, siempre a mejor ;)

    Besos!!

  • Maia dijo...

    A mí se me alternan ambas. Porque a veces en invierno el cuerpo me pide olores demasiado intensos que luego en verano no podría llevar por el calor. Pero las etapas vitales también marcan siempre un antes y un después.

    Un beso!

  • Maia dijo...

    Qué ilusión tu comentario!!

    Me alegro mucho de que hicierais esos planes. Mi mail es eltocadordedorothy@hotmail.com, ahí me tienes para lo que quieras. A Laredo no creo que me anime, me toca currar los días anteriores y andaré liada. Avísame para la de Bilbo a ver si me puedo escapar.

    Besos!!

  • Laetitia dijo...

    Yo no suelo cambiar, ya lo sabes! jeje! pero reconozco que mi nariz me va pidiendo nuevos perfumes, ya no los noto tanto como antes! se me ha acostumbrado mucho el olfato a ellos...

    Musus!

  • Sarai dijo...

    Hola wapa!!!

    Me ha gustado mucho leer esta historia! Yo el otro día me puse la colonia que usaba en el instituto y me sentí transportada, me encantó, pero de momento no me lo he vuelto a poner jejeje

    El otro día me regalaron en Urbieta una muestra de Magnolia Nobile y hoy me la he puesto. Me he enamorado!!! jeje La tengo apuntada para comprar en un futuro jeje

    Un besote!!!

  • CGlezL dijo...

    Yo soy incapaz de cambiar de olor, y cada vez me cuesta encontrar más mi perfume, pero es que lo encuentro ya tan mío...

    Un Besazo Guapa!

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