Lights will guide you...

martes, 13 de noviembre de 2012 3 comentarios

Velas, velas y más velas. En cuanto llega el otoño llenaría la casa de ellas, cada habitación, cada rincón, para que cada hueco tuviera su propia personalidad. O también voy variando de vela según el humor que tenga, lo que me apetezca en el momento.

Normalmente, igual que con mis fragancias propias, tiendo mucho a olores amaderados, pero estos días han llegado aromas muy diferentes a mi alcoba, llenando la atmósfera de flores frescas, aires mediterráneos y cálidas tardes. Además me hace especial ilusión hablaros de dos marcas nuevas que se abren camino dentro del mundo de las velas de calidad, que no todo es Diptyque (por mucho que Diptyque sea mucho Diptyque).

El aroma de un campo de flores al sol es lo que nos trae Hierba Cortada, una de las siete velas creadas por la marca madrileña Zinzin (aquí). La marca ha sido creada bajo el lema de hacer algo de calidad, un pequeño lujo cotidiano, elegante y de buen gusto.


Y sinceramente, lo han conseguido. Me gusta especialmente la intensidad con la que se va expandiendo el aroma. Lo hace de una manera muy natural, sin artificios, como si saliera sola, sin llegar a molestar en ningún momento, haciéndose parte del ambiente como si fuera su olor original.

Los otros aromas que se pueden encontrar son Flor de Magnolio, Rosas Rojas, Canela y Naranja, Clavo de Zanzíbar, Pimienta Negra y Olibanum. Para todos los gustos y colores.

Saltamos de Madrid a Segovia, porque si yo no puedo ir a Segovia, me traigo un trocito de Segovia a casa, para que sus "lights will guide me home...".


Las velas de Olivia (aquí), que me gustan hasta apagadas. Las voy alternando según a donde me apetezca viajar. Unos días voy hasta el Verano en Saint Tropez de la mano de la lavanda, la vervena y el petit grain. Otros, más lluviosos, a esos Afternoon Tea británicos con frutos rojos, vainilla y pomelo. Pero estos son mis viajes. También hay oportunidad de visitar la época de Shakespeare de la mano de Ophelia y sus esencias florales de jazmín y magnolia. O mandar una Postal de la Habana con olor a hierbabuena, lima y limón.

Del preciosisimo detalle de las cerillas solo me queda añadir que ayer le regalé unas a mi hermana y recordar su cara de felicidad no es suficiente para convencerme de que hice lo correcto.

Esta temporada va a ser más apetecible que nunca quedarse en casa, en el sofá, bajo una manta, acompañando olfativamente los viajes literarios.


Besos!

3 comentarios:

  • Anónimo dijo...

    Aupa!

    Kandelak guri ere izugarri gustatzen zaizkigu. Ze dotore diran ta gainera zein usain ona izan dezaketen...

    Baino, gaurkoak ere zure katilu polit hori aipatu behar det!! Ze polita dan!! (ta ez esan NYko musikalean erosi zenula, mesedez)

    Muxu,

    Irune

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