Dries Van Noten par Frederic Malle

miércoles, 20 de febrero de 2013 3 comentarios

¿Qué ideas Frederic? Esto es lo primero que me vino a la cabeza en cuanto escuché la noticia. Hacía tiempo que estábamos a la espera de lo nuevo de Frederic Malle, sabíamos que faltaba poco, pero no esperábamos nada así.

He tenido que hurgar en el archivo del blog para saber cuándo salió la noticia de aquel fallado Mugghetone, 8 de febrero de 2012, justo hace un año. Detrás de aquel poco glamouroso nombre se escondía el definitivo homenaje al muguet, a Serge Heftler-Louiche y a Roudnitska. Serge Hettler-Louiche fue el abuelo de Malle y creador de la sección de fragancias de Dior. Bajo su tutela el gran Edmond Roudnitska en 1956 confeccionó la más icónica de las fragancias dedicadas al muguet (flor nacional francesa), Diorissimo. La que fue uno de los perfumes más emblemáticos de la maison francesa, ha ido perdiendo charme a base de reformulaciones y ya no tiene el esplendor que tenía y que merecería. Esto se iba a arreglar con Mugghetone, iba a ser el merecido homenaje a Diorissimo.

Pero al final, ni Mugghetone, ni muguet, ni homenaje a nadie. Un año más tarde las noticias fueron totalmente diferentes.

A mediados de enero se daba a conocer, el 15 de febrero saldría el nuevo perfume de Editions de Parfums Frederic Malle. Esperada como la que más, después de que la última creación bajo las directrices de Malle hubiera sido Portrait of a Lady allá por otoño del 2010, muy pocas casas se toman la molestia de trabajar dos años y medio en la siguiente fragancia. Pero al tiempo que iba conociendo los detalles, un desasosiego se apoderaba de mí. El nuevo lanzamiento iba a ser la primera de las colaboraciones con grandes diseñadores, concretamente con Dries Van Noten. No es que me desagradara la idea, es que no me parecía que Frederic Malle tuviera que inventar algún procedimiento nuevo dado que sus creaciones funcionaban a las mil maravillas hasta ahora. Pero bueno, puedo entender que en esta vida uno se aburre y que necesita metas y emociones nuevas.

Pero, y ahora empiezan los peros, pensándolo bien si Frederic Malle es Frederic Malle, es porque sus fragancias se creaban en una libertad absoluta de idea, presupuesto y tiempo. Viendo lo que han tardado en lanzar algo nuevo está claro que no ha habido prisas en el proceso, tampoco creo que hayan escatimado en gastos en cuanto a la producción, pero si la fragancia que se va a crear tiene que ir en concordancia con el estilo de un diseñador, ya le estás cortando las alas a la creatividad del perfumista, que es justo romper uno de los mantras de Malle.


Comprenderéis que el miedo se apoderara de mí, la casa de perfumes que siempre he señalado como referente o ideal, podría perder ese estatus de perfecto. Aún y todo se veía algo de luz al final del túnel, la nueva creación iba a ser el primero en 20 años en contar sándalo de la India sostenible, una vez más el señor Malle demostraba que no se anda con chiquitas. Al sándalo le iban a acompañar notas como cidro, madera de Guaiac, madera de Cachemira, haba tonca, vainilla, azafrán, jazmín y almizcle, creando una composición amaderada y empolvada. Había esperanza.

Quedaba otro detalle por pulir: el perfumista, el alma máter de los perfumes de Malle. ¿Sería Ropion como las dos últimas veces? Ojalá fuera Ropion pensaba yo, Ropion siempre es sinónimo de dejarte cómo mínimo, la boca medio abierta. O con tanta madera también podría ser Ellena... o Roucel... o la vuelta a la formulación de mi adorado Bourdon... Pero para mi gran sorpresa no era ninguno de los habituales en el plantel del Malle, el elegido era Bruno Jovanovic.

Mi primer pensamiento: ¿y éste quién es? Para estos casos la solución siempre está en Fragrantica. Ahí descubrí que Jovanovic ha estado bastante ocupado los últimos años: Liquid Karl de Karl Lagerfeld, CKIn2U for her y for him de Calvin Klein, Idole d'Armani, Lady Million de Paco Rabanne... podrían ser sus creaciones más conocidas. A ver si me explico correctamente. No quiero desmerecer al chico, todos los perfumistas empiezan haciendo "el trabajo sucio" para las grandes marcas, pero digamos que su curriculum no me emociona lo suficiente como para llevar a cabo un perfume de la casa Frederic Malle. Por lo que mis expectativas bajaron otra vez en picado.

Sólo quedaba oler la fragancia.

Y lo he hecho. Hoy. Por fin. Con el lujo añadido de que ha sido una persona de la propia casa de perfumes el que me ha dado todas las explicaciones que quería oír. Y como suponía, el señor Malle no da puntada sin hilo y lo de las colaboraciones con famosos no es que se haya pasado al lado oscuro.

Frederic Malle y Dries Van Noten se conocieron allá por el año 2000, cuando Malle acababa de lanzar su marca, un amigo en común llevó a Van Noten a la tienda de Malle. El diseñador quedó cautivado por las nuevas fragancias y Malle encantado de conocer a alguien que entendía el mundo de la moda de la misma manera que el entiende el mundo de los perfumes. Aquel primer contacto dio paso a una amistad que se ha visto culminada en esta colaboración.

Dries Van Noten y Frederic Malle en la oficina de trabajo del primero (Fuente)

En el perfume se ha querido reflejar todo el carácter Van Noten, no sólo el estilo de su ropa. El diseñador suele poner especial cuidado a la hora de elegir la ubicación de sus boutiques, las que luego decora con sumo mimo más como si fueran acogedores apartamentos que meras tiendas de ropa. Incluso la oficina donde trabaja parece una extensión de su casa.

Por eso el olor que querían conseguir era algo sofisticado y lujoso pero a la vez cálido y cercano. Y doy fe de que lo han conseguido.

Tal y como se anunciaba, el sándalo es el amo y señor de la fragancia. Las notas cítricas iniciales y los toques de jazmín pasan a ser meramente anecdóticos porque el perfume huele a maderas, dulces y especiadas, pero maderas al fin y al cabo. La sequedad del sándalo se vuelve jugosa gracias a una vainilla nada apabullante, chispeada por la nuez moscada y el azafrán. Dries Van Noten par Frederic Malle es bufanda olfativa, un perfume egoísta, para disfrutarlo uno mismo, sin necesidad de alabanzas ajenas. Es uno de esos olores que te hacen sentir cómoda desde el primer momento, porque huele a algo conocido que no sabes descifrar, a algo que te hace sentir que juegas en casa.

El trabajo de Bruno Jovanovic no me ha decepcionado, de echo me ha sorprendido lo mucho que me ha gustado. Puede que no sea tan rompedora como alguna de las otras creaciones de Malle, pero consigue ser diferente dentro del a veces tan manido abanico de fragancias amaderadas.

Como curiosidad, decir que el diseño de la etiqueta de los frascos es el mismo de la etiqueta de la ropa de Van Noten y que aunque el nombre de Jovanovic no aparezca en ella como es habitual en las demás fragancias de la marca, en la caja el perfumista tiene el protagonismo que se merece.

En definitiva, que ya tengo curiosidad por saber cual será la siguiente fragancia de esta nueva línea. Las colaboraciones se harán no sólo con diseñadores de moda, sino con personas con las que Malle siente una especial conexión. Ahora ha sido un diseñador de moda pero en un futuro puede ser un arquitecto o una actriz francesa muy icónica que hasta escribió el prólogo en el libro de las ilustraciones a los perfumes de Frederic Malle. La otra línea seguirá su ritmo y parece ser que habrá nueva creación mucho antes de lo que esperábamos. Puede que en otoño por fin vea la luz ese triple homenaje del que se hablaba el año pasado. O puede que sea algo totalmente diferente. Expectantes estaremos.


Besos!

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