Arquiste

lunes, 11 de marzo de 2013 4 comentarios

La semana pasada tuve el honor de ser elegida para ser la primera entrevistada en la página web de la marca Puredistance (podéis leer la entrevista aquí, aviso, en inglés). Una de las preguntas era sobre mi opinión acerca de cómo veo la evolución que está teniendo el mercado de los perfumes nicho, a lo que yo respondía que es hora de ser un consumidor inteligente. En los últimos años, el mercado nicho está inmerso en una auténtica revolución, nuevas marcas aparecen como setas por todos los lados y al igual que con la perfumería comercial, toca refinar nuestro criterio hasta el infinito y para que no nos metan gato por liebre. Porque seamos sinceros, no todo lo que hoy en día se presenta como nicho tiene la calidad suficiente en mi opinión de llevar tan distinguido título.

Una de las ilusiones que llevé a mi periplo estadounidense, fue la intención de oler nuevas cosas que aún no habían llegado aquí. Algunas marcas las llevé apuntadas de antemano, otras esperaba encontrarlas en el camino.

Al final olí menos de lo esperado. Una vez allí lo que menos me interesaba era andar como loca buscando perfumerías escondidas, necesitaba una desconexión veraniega y lo trabajé concienzudamente. Tengo que reconocer que el entorno ayudaba a ello. Pero en los días que pasé en Chicago no pude evitar pasar por Barneys. La tienda de lujo multimarca tiene uno de los mejores espacios nicho de todo EEUU y además me sorprendió gratamente que el hombre que estaba de dependiente supiera de lo que hablaba. Entre las marcas que encontré tampoco había grandes sorpresas. En el primer post de la temporada os hablé de las novedades de DelRae que pude oler (aquí) y lo mucho que me gustaron,  pero aún y todo volví con la certeza de que aunque la perfumería americana está innovando mucho los últimos años, todavía le queda un largo camino que recorrer para llegar a la altura de la Europea. Sólo hubo una marca americana, de la que aún no había oído hablar que quedó grabada de mi mente o en mi pituitaria: Arquiste.


La casa fue fundada en 2011 por Carlos Huber en Nueva York y siendo él un arquitecto especializado en restauraciones históricas, sus perfumes también tienen la habilidad de hacernos viajar en el tiempo.

Mentiría si dijera que las fragancias son algo inusual, totalmente originales y novedosas. No es eso. El arma de Arquiste para atraparme fue la intensidad de sus fragancias, la fuerza, esa certeza de no querer esconder el alma clásica de la marca, porque el hecho de que unos olores sean clásicos y reconocibles, no les quita el mérito de ser buenas fragancias.

Rodrigo Flores-Roux y Yann Vanier son los perfumistas encargados de transportarnos a esos momentos históricos elegidos. Especial mención merece el segundo, creador también de las tres últimas creaciones de DelRae mencionadas arriba y uno de los perfumistas principales de la genial casa francesa Divine (aquí).

Pero volvamos a Arquiste y sus viajes:


Aleksandr 
(Enero de 1837, San Petersburgo, Rusia)
"En una fría tarde de invierno, un vehemente caballero termina su toilette de olor a neroli y violeta. Desciende sus puños y se viste con un pesado abrigo de piel y unas pulidas botas de cuero. A medida que se va con su trineo, el olor amaderado del abeto llena el aire. Más allá de los árboles cargados de nieve, en un claro bañado por una luz ambarina, un duelo fatal le espera." Hoja de violeta, cuero, neroli y abeto.

Anima Dulcis 
(Noviembre de 1695, Ciudad de México)
"El aroma de las especias exóticas flota a lo largo de los pasillos del Real Convento de Jesús María, donde un grupo de monjas prepara una barroca receta de infusión de cacao con una gran variedad de chiles. Después de siglos de oscuridad, los secretos del convento están expuestos en una rica experiencia para los sentidos." Canela, cacao, vainilla y pimentón dulce.

Fleur de Louis
(Junio de 1660, Isla de los Faisanes, entre Irún y Hendaya, País Vasco)
"Para que haya paz entre ellos, dos cortes reales convergen en una suntuosa habitación construida con pino recién cortado y madera de cedro. Del lado francés, en un aura dorado de iris, rosa y jazmín, emerge un joven Luis XIV, todo almidonado y compuesto, deseoso de echar un vistazo a su nueva esposa, la infanta María Teresa." Azahar, iris, jazmín, raíz de Florencia, rosa, pino y cedro.


Infanta en Flor
(Junio de 1660, Isla de los Faisanes, entre Irún y Hendaya, País Vasco)
"María Teresa, infanta de España, es ofrecida a Luis XIV a cambio de paz entre dos naciones. Inocentemente perfumada con agua de azahar, su tez apolvada se ruboriza cuando el galante rey pone sus ojos en ella por primera vez. Ella abre su abanico perfumado y roba una mirada antes de mirar atrás". Azahar, flor inmortal, ládano y cuero.

Flor y Canto
(Agosto de 1400, Tenochtitlan, México)
"El festival más fragante del calendario azteca, el ritmo de los tambores palpita de la misma manera que la gran cantidad de flores que se ofrecen en los altares del templo. Nubes de copal actúan como telón de fondo para el aliento embriagador del nardo, la magnolia y el intenso aroma amarillo de la caléndula sagrada,  cempoalxochitl." Nardo, magnolia, plumeria y tagetes.

L'Etrog
(Octubre de 1175, Calabria, Italia)
"En la Calabria medieval, una familia se reúne para celebrar una buena cosecha. Dentro de una cabaña construida con hojas de palma y otras ramas leñosas, una aromática recompensa es presentada. El cítrico aroma de la cidra Etrog, una especialidad regional, ilumina el aire mientras la mirra abraza y el suculento dátil envuelve de dulce calidez la noche mediterránea." Cidra, dátil, mirra, hojas de palma, vetiver y notas amaderadas. 

Boutonniere no. 7
(Mayo de 1899, en el vestíbulo de la Opera-Comique, París, Francia)
"Durante el intermedio de la ópera, un grupo de siete jóvenes se reúne en el gran vestíbulo en busca de nuevos flirteos. El champán fluye de la misma manera que coquetas mujeres que se acercan a inhalar el fresco aroma de las gardenias en los ojales, mezclado con la base de bergamota y lavanda de las colonias que llevan. Valientemente aferradas a sus solapas, pronto serán sacrificadas por un apasionado abrazo." Gardenia, lavanda, petit grain, vetiver, musgo de roble y gineta.



Muchas veces no hace falta más que una bonita inspiración y unas buenas materias primas para hacer fragancias que valgan la pena. No parece tan difícil pero tal y como decía al principio no suele ser oro todo lo que reluce. Por suerte, aún existen nuevas marcas que mantienen la exquisitez de lo que sería una denominación de origen nicho. Nosotros por nuestra parte, seguiremos buscándolas a conciencia y disfrutando de sus geniales aromas.


Besos!


4 comentarios:

  • Viki dijo...

    Tienen muy buena pinta! Y el que bonito packaging! Lleva unos gemelos en la caja?
    Que pena que no traigan los DelRae a Europa, no lo entiendo, nosotros solo tenemos los cinco primeros pero me encantaría tener todos.
    Un besazo y gracias por compartir un nuevo descubrimiento.

  • Dutti dijo...

    El post me encanta pero lo de la entrevista en ingles me a matado.... esto de no ser bilingue no ayuda, he
    Por cierto, tengo una entrada especial en el blog y me encantaria que te pudieras pasar, un beso!!
    http://partefav.blogspot.com

  • Sarai dijo...

    Hola guapa!!!

    Como molan las descripciones mediante historias!! Me ha llamado especialmente la atención que haya dos con la historia de la isla de los faisanes.

    Voy a ver si me entero de algo de la entrevista! jeje

    Un besote!!!

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