Un olor de vacaciones

martes, 2 de abril de 2013 3 comentarios

Sin darme cuenta tengo un perfume de vacaciones. Un olor, que consigue transportarme a momentos en los que estaba feliz y relajada. Escribir el verbo en pasado no quiere decir que ahora no lo esté, pero había que dejar claro que ya estoy de vuelta en casa, y aunque aquí la semana de Pascua siga siendo festiva, nunca consigues desconectar tanto como cuando vas fuera con sólo un par de libros bajo el brazo.

Al menos, para que esta vuelta sea más llevadera, ahora tengo ese aroma que me transporta a aquellos lugares a los que he escapado este último año. Naranja amarga, hoja de violeta, albahaca, neroli, trébol, musgo de roble, almizcle... alguien se atreve a decir el nombre sólo con esas pistas? Reconoced que el detalle del trébol es bastante curioso.

Cuando leí la historia del perfume vacacional de Macarena y David (aquí), me pareció una idea genial, preciosa, pero a la vez totalmente imprevisible. Tenía claro que no podía empezar a buscar un perfume para asignarle el título estival, la cosa tenía que surgir de una manera mucho más espontánea. Y así ha sido. Porque desde que escribí el post de Macarena y David, aunque he solido comentar la historia con mis amigas, no tenía en mente encontrar el mío propio, y menos aún en el momento de irme de vacaciones.

Todo empezó en junio del año pasado, en Madrid y con un calor infernal. Me había llevado mis muestras para pasar aquellos días pero cuando al visitar la Perfumería Nadia vi que había traído los perfumes de Atelier Cologne, no me pude resistir a llevarme alguno a casa en el formato de 30ml. Después de probarlos todos y meditar, me decanté por Trèfle Pur, el más verde de la colección. Objetivamente no me gusta más que otras fragancias de esa casa, pero no sé por qué aquel día me decanté por él.


Volví de Madrid y un mes más tarde me fui a hacer las américas. Aterricé en Eureka, un pequeño pueblo del estado de Illinois, en la mejor casa y la mejor familia que me pudo tocar y con un sólo perfume en el neceser. Yo, que normalmente no aguanto más de tres días seguidos sin cambiar de frasco de cabecera, con los mismos 30ml que compré en Madrid. Al hacer la maleta no tuve demasiadas dudas, bastante nerviosa estaba ya por el viaje como para perder el tiempo desarrollando un algoritmo del perfume al más puro estilo Dr. Sheldon Cooper. El frasco pequeño era cómodo y suficiente para un mes entero. Por supuesto también llevé muestras con perfumes más densos por si me entraba el antojo, pero nada de mis olores fetiches. Aquel mes de nuevas experiencias merecía nuevos olores que tendrían nuevos recuerdos. Si andaba muy desesperada siempre habría tiempo para comprar alguna fragancia autóctona como souvenir.

Pero no hubo necesidad. Trèfle Pur fue todo lo que necesitaba aquel #aúnmáscalurosoqueMadrid mes. Un olor fresco, limpio, ligero y a la vez persistente, perfecto para conocer el nuevo mundo.

Y desde el verano pasado apenas me había perfumado con él. Hasta ahora que tocaba escapar de la rutina por unos días otra vez. Algo más cerca, a mi oasis particular al que llego en apenas 15 minutos en coche. Suertuda que soy.

La maleta no llegaba ni a la mitad que la vez anterior: camisetas, leggins, sudadera, unos vaqueros, unos cuantos libros y un pintalabios (nunca se sabe cuándo lo necesitarás). En el neceser, todo tipo de cremas hidratantes y el perfume. Una vez más Trèfle Pur. Ese frasco de 30ml al que ya le queda menos que la mitad.

Y mientras leía tranquilamente me venía el olor... cerraba los ojos y ya no sabía si estaba en Navarra o en el porche de Illinois. Pero estuviera donde estuviera, estaba feliz y relajada.

No sé cuál será nuestro siguiente viaje, pero muy sofisticado tendrá que ser para que no lo hagamos juntos, porque puede que esa sea la única carencia de esta fragancia. Hasta entonces le dejaré descansar porque la rutina diaria no es digna de todo lo que este aroma supone. Ya veis, al final yo también tengo mi olor de vacaciones.


Besos!


3 comentarios:

  • Anónimo dijo...

    Esaten dute begiak itxi eta egondako lekuarekin pentsatuz, ordungo sentimenduak ere iritsiko zaizkizula. Baina, jakina, usainak lagundu baino gehiago egingo du... ziztuan bertaratuko zaitu!!
    Besteok ere bila hasi beharko dugu.

  • Cotton Mouth dijo...

    Trèfle pur y Grand Neroli me gustan, pero mi favorito de AC es Orange Sanguine, es de esas fragrancias q te ponen las pilas, como si te tomarás un buen café por la mañana :-)

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