El olor de los jardines

jueves, 2 de mayo de 2013 4 comentarios

Me gusta el verde. Mi tierra es verde y cuando paso cierto tiempo lejos de ella la echo de menos. También me encantan las plantas, cómo no. Si por mi fuera mi casa sería una jungla llena de verde y flores. Sueño con algún día poder tener una casa con un pequeño jardín, o un balcón lo suficientemente grande para asilvestrarlo a mi modo. Me encantaría poder tener mis flores favoritas, mimarlas, verlas crecer... y disfrutar de momentos de tranquilidad en ese lugar idílico. Poder desayunar en él, leer tranquilamente u organizar una cena con amigos en una calurosa noche de verano.

Jardines, ojalá poder coleccionarlos de diferentes tamaños y colores. Los perfumes inspirados en ellos siempre me han parecido algo más mágicos que el resto. Poder olerlos e ir imaginándome poco a poco cómo sería el lugar... qué tonalidades de verde predominarían... si habría rosas cultivadas... o si las flores serían más silvestres... la altura del árbol en cuya sombra me cobijaría... poco a poco y construyendo esos momentos que sueño vivir algún día.

Por suerte en el mercado podemos encontrar jardines para todos los gustos. Algunos de los más famosos son los diseñados por Jean Claude Ellena, ese maestro de la simplicidad, para la casa Hermés. El viaje empezó por el Mediterráneo allá por el 2003 con sus notas de higuera, ciprés, cedro y cítricos. Desde entonces nos ha llevado a navegar por el Nilo con la compañía del pomelo, el mango y la flor de loto, y hasta disfrutar de ese único momento de calma después del Monzón que huele a jengibre, pimienta negra, cardamomo y melón. Pero sin duda mi favorita es la última, el jardín de la azotea de la Maison Hermés en el número 24 de la Rue Faubourg Saint-Honore de París, con toques frutales y verdes.



Eau d'Italie nos enseño su Jardín del Poeta hace unos años, el evocador y romántico nombre daba paso a un conjunto de cítricos y albahaca acompañados por suaves maderas como la angélica o el ciprés. Todo muy mediterráneo también. Del mismo modo Ninfeo Mio de Annick Goutal, en un viaje aún más ancestral nos hacía y hace disfrutar de la sombra de una higuera enorme en el mítico jardín de la Hesperides, al cuidado de las ninfas que residen el él. 

A la casa Kilian en cambio siempre le ha gustado jugar un poco más con el lado oscuro y satura el ambiente del mismo calor veraniego que la película de Eastwood en su nueva colección In the Garden of Good & Evil. Tres fragancias con tres nombres de lo más insinuantes: Forbidden Games, Good Girl Gone Bad e In the City of Sin. Los olores, mucho más densos que los inocentes jardines ya mencionados. Frutas maduras, flores sensuales... néctares dulces para pecar con premeditación y alevosía. Mi favorita, sin duda la ciudad del pecado, puede que por su casual coincidencia en notas en uno de mis perfumes fetiches: ciruela, cedro, pimienta, rosa... 



Pero si hay una casa que me conquistó desde la primera vez que escuché su nombre, esa es Jardins D'Écrivains. Su creadora, Anaïs, quiso juntar sus dos grades pasiones, los jardines y la literatura, y yo siento como si alguien me hubiera leído el pensamiento y hubiera creado algo sólo para mí. Jardines y libros, creo que no se me hubiera ocurrido relación más perfecta.

Primero nos presentaron los jardines de algunos de los más emblemáticos escritores en forma de vela. Os hablé de ellos aquí y aquí. Blixen, Zweig, Colette, Hugo, Kipling, Maupassant, Sand, Tolstói, Cassanova... todos tenían sus jardines, sus rincones inspiradores, de donde salieron algunas de las obras más brillantes de la historia. Pensar que se puede viajar a ellos con tan solo encender una mecha... 

Ahora ya se han lanzado con las fragancias, contándonos las historias ya leídas de una manera diferente, con acordes olfativos que las grabarán aún más en nuestra memoria. George, Gigi y La Dame Aux Camélias, tres maneras de vibrar como con la más apasionante de las lecturas. 



George y Gigi comparten una naturaleza unisex, el primero es más intenso y la segunda más floral, pero los dos igual de heróicos y aventureros. Pero La dame aux Camélias es otra historia, otro anhelo. La fragancia dedicada a Marie Duplessis, una cortesana que enamoró a Alejandro Dumas hijo, quién había heredado el don de la escritura de su padre y se contó su  historia de amor en este clásico atemporal que inspiró La Traviata de Verdi y hasta diría que el Moulin Rouge! de Luhrmann. Verbena, cardamomo, azahar, violeta, rosa, camelia, haba tonka, almizcle y enebro, primaveral y sofisticado, no es precisamente un jardín pero podría serlo.

Mientras sigo soñando con mi propio rincón donde inspirarme, al menos tengo la certeza de que seguiré disfrutando de los rincones ajenos que lleguen a mi pituitaria, que pensándolo bien, tampoco está nada mal.


Besos!






4 comentarios:

  • Sarai dijo...

    Hola guapa!!!

    A mi también me encantan las plantas y los jardines pero soy un poco asesina jaja

    Oh!!! Por fin puedo decir que conozco uno de los olores que mencionas! Ninfeo Mío!! Que por cierto me encantó!!

    La de la dama de las camelias tiene muy buena pinta y el bote me encanta!!!

    Un besote y disfruta mañana!!

  • Daniela V. dijo...

    Creo que no hay nada màs agradable que sentir la fragrancia de un Jardin,y es que cuando una ha crecido entre plantas y flores (como yo por ejemplo) no se puede resistir a tal encanto. Un beso

  • rakelalmaty dijo...

    Hola yo la que tengo es la de Wilde ...huele a incienso ..me encanta..es diferente..quizás masculina...mi chico se la echó sin darse cuenta y le sienta mejor...

  • Anónimo dijo...

    me gusta a mi también que haya algo verde en los perfumes, ahora me gusta insolente en Ninfeo Mio o un poco metálico y místico en La Violette de Goutal, de los que disfruto ahora. Y acabo de conseguir Gris Clair de Lutens, mi piel se está acostumbrando a esa lavanda, caldeada, felicidades por tu comentarios que emparejan musica y aromas,

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