Hedonist

jueves, 26 de septiembre de 2013 1 comentarios

Si todos estos años entre perfumes me han enseñado algo, es a valorar los perfumes como si fueran obras de arte, pensando en qué habrá pasado por la cabeza del perfumista para hacer tal creación o cuántas horas de trabajo habrá necesitado para estar satisfecho del resultado. Créanme que es mucho más gratificante que ir descartando perfumes sin apenas olerlos sólo porque no te los pondrías. Y mucho más justo.

Si nos ponemos a pensar, es exactamente igual que cuando vas a un museo: puedes quedarte embobada admirando un Pollock, pero igual nunca se te ocurriría colgarlo en el salón de tu casa. O como cuando vas al cine y ves una obra maestra, pero eres consciente de que luego la película que verás cada domingo será alguna mucho más mediocre que a ti tanto te reconforta.

Con los perfumes es exactamente igual. Y ahora mismo me está entrando la duda de si ya os habré soltado esta parrafada alguna que otra vez. Pero la ocasión lo merece.

Porque la fragancia de la que os voy hablar hoy me parece una auténtica obra de arte y como estaréis pensando, no, no es para mí, pero ya tengo en mente a más de una persona que disfrutaría de lo lindo si le regalara la muestra que tengo ahora entre las manos.

A decir verdad he tardado bastante en escribir este post, tenía miedo que al no ser un perfume de mi estilo, no pudiera transmitir hasta qué punto me parece una maravilla.

Todo empezó allá por junio... creo... cuando la perfumista Viktoria Minya me escribió un email diciendo que había descubierto mi blog, que le había gustado mucho y me preguntaba si estaría interesada en probar su perfume Hedonist. Yo por aquel entonces aún no había oído hablar de ella pero sólo el hecho de que una perfumista afincada en Paris (o en cualquier otro punto del mundo) me escribiera para eso, era un regalo con el que nunca habría soñado.


Por supuesto le dije que sería un placer y en seguida empecé a investigar sobre con qué me iba a encontrar cuando llegara. Algunas críticas citaban cosas como "Preciosa fragancia, absolutamente mágica, una historia de amor real!", otras como "Esencia única, dulce, misteriosa y sensual.",  "Qué perfume tan delicioso... es toda una experiencia!" o "Está lleno de emociones, totalmente cautivador" y así hasta el infinito y más allá. Algunas entusiastas otras muy entusiastas, pero ni una sola palabra negativa.

Entre tanta flor anclada en mi mente llegó la muestra y aunque tuviera unas expectativas altísimas, me pasó lo mismo que cuando en Chicago me encontré frente a frente con un Pollock, no pude hacer otra cosa que abrir la boca y admirarlo.

Hedolist es floral, frutal, licorosa y dulce, puede que todo lo que me empalaga de un perfume, pero está hilada tan finamente, sus materias son tan exquisitas, que no puedes hacer otra cosa que rendirte y hacer una reverencia. Ron, melocotón, vainilla, azahar, osmanthus, jazmín, vetiver, tabaco, cedro y un poco de anecdótica bergamota. Lo más fácil hubiera sido que resultara algo vulgar, excesivo... pero Minya lo convierte en algo totalmente sugerente y envidiable, un no se qué qué se yo que haría girar cabezas al pasar.

Desde junio la he olido varias veces, me la pongo en una mano y sonrío, porque estoy segura que Viktoria tiene que estar muy orgullosa del trabajo realizado y de que todas las horas metidas habrán merecido la pena. Porque seguramente ha conseguido enfrascar aquello que siempre habría tenido en mente.


Besos!


1 comentarios:

  • Sarai dijo...

    Hola guapa!!

    Tiene que ser todo un halago recibir un mensaje así! Que bonito que aunque no sea de tu estilo puedas decir esas cosas sobre ella!

    Un besote!!

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